Madre-Artista


Soy una de esas mujeres que al menos una vez al día se siente una mierda, pero también una superwoman.

Muyyyyy llorona pero también risueña. Alegre, triste, negativa, positiva, inteligente, ignorante, y todas las dualidades que puedan existir.

Mamá de tres hermosas nenas, que me llenan el alma de felicidad, pero que me hacen cuestionar ¿por qué las traje a este mundo tan bondadosamente cruel?. Y que además, me generan dudas sobre toooooodas mis capacidades como ser humano.

Una romántica empedernida, que intenta con fervor convivir lo suficientemente bien con el hombre que ama.

Una apasionada al arte, que intenta seguir desarrollándose en ese ámbito, sin faltar en su hogar. Sintiendo que quizás, no llega a hacer realmente bien muchas cosas, pero tampoco tan mal como para abandonar y dejar de intentar mejorarlas.

Sí, una paradoja personificada.

Una madre-artista, que lidia con todos sus fantasmas para tratar de vivir con la mayor paz posible, o sea, la menor paz posible.

Con grandes pasiones, que me hacen sentir realizada y frustrada a la vez. Con el amor a flor de piel, tanto que así como me da felicidad, me duele.

Pero a pesar de las películas que a veces crea mi cabecita, cuando hago una pausa en mis remansos vuelvo a sentirme un poco más positiva. Esos lugares que yo misma creo para mi supervivencia, como por ejemplo, cuando salen mis hijas del cole; verlas junto a los demás niños, corriendo hacia los brazos de sus padres o abuelos con una alegría inmensa, es de una emoción incomparable.

Otras veces, simplemente, es toparme con el mar mientras voy en mi coche, respirar profundamente y sumergir mi mente en sus aguas, o secarme el sudor después de un intenso ensayo, o mirar una buena peli sentada en el sofá, después de haber acostado a toda la tropa.

Sinceramente, no termino de entender el sentido de nuestro tránsito por este mundo, pero acá estamos y creo que debemos seguir, aunque sea por curiosidad.

Por si esto fuera poco, en mi caso se suma el hecho de ser la responsable de tres nuevas personitas que deben crecer en él, lo que además me genera un enorme compromiso por mejorarlo para ellas, aunque mis acciones sean unos pocos granitos de arena en un desierto.

Así que... aquí me tienen, cibermateando con todos ustedes, compartiendo mis luces y sombras para sentirme un poco acompañada en este largo camino, y siendo solidaria con aquellos que, al igual que yo, no saben qué carajo están haciendo.