Círculo Bondessem. Parte 1

"El nombre"


Como cada lunes al mediodía, la Avenida Diagonal desbordaba de gente y movimiento. Salí de la oficina para hacer unas compras y pasé por delante de las Galerías Element, cuando apareció en la pantalla gigante que está justo en la entrada, una transmisión de un grupo de personas enmascaradas que comunicaban a la población que desde ese momento comenzaría la «vacunación contra la MALCORIN-21 «la única campaña capaz de salvar a la humanidad», palabras que escuché sin prestar mucha atención porque no tenía tiempo y debía regresar pronto a mi puesto de trabajo, pero entonces, aunque avanzaba por la avenida mirando de lado la imagen y escuchando por encima, avisaron que aplicarían las primeras dosis a los jefes de gobierno de Brasil, Argentina, Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Japón, China, y muchos otros países que no llegué a asimilar debido a mi asombro y al ruido creciente de las voces cercanas.


En mi confusión, luego de cruzar algunas miradas con la gente que estaba a mi alrededor, consulté las redes en mi móvil y me di cuenta de que ese vídeo no solo se estaba emitiendo en aquella pantalla, pues las publicaciones de miles de usuarios de diversos países del mundo estaban informando y preguntando sobre aquél mensaje.

La transmisión se cortó luego de que uno de los integrantes del grupo notificara que en 48 minutos brindarían a la población mundial más detalles sobre los hechos.

A partir de ese momento no hubo conexión de ningún tipo, todos los medios habían sido interferidos y lo único que transmitían era la imagen de la máscara que utilizaron los que hablaron en el vídeo. Volví corriendo a la oficina, todos comenzábamos a sentir miedo y no dejábamos de intentar comunicarnos con nuestros conocidos, pero hasta el minuto 48 nadie pudo hacerlo.


La ansiedad se había apoderado de nuestras mentes, mirábamos fijamente las pantallas esperando que regresara la conexión y cuando por fin estuvimos en línea otra vez, un suspiro de alivio se escuchó tan fuerte como una sirena de ambulancia. Pero, rápidamente, la preocupación volvió a tomar protagonismo, habían secuestrado a los presidentes de los países mencionados en el vídeo junto a otros políticos. No solo eso, en todas las plataformas online se anunciaban una serie de pasos que debíamos seguir para que no se creara un caos mayor al que ya estaban generando los medios y las organizaciones nacionales e internacionales de seguridad gubernamental. Todos los acontecimientos llevaban la firma de «Círculo Bondessen».


En las instrucciones indicaban que continuáramos con nuestras actividades cotidianas como si nada hubiera pasado; que en nuestro tiempo libre accediéramos a los enlaces proporcionados por la misteriosa agrupación y que leyéramos, escucháramos y visualizáramos todo el contenido encontrado; que cumpliéramos con las actividades señaladas para cada uno de los 48 días que duraría la campaña, y que en las próximas 48 horas nos volverían a informar.


Eran muchos interrogantes para tan poco tiempo… ¿quiénes eran estas personas, qué enfermedad era la MALCORIN-21, por qué habían secuestrado a estos políticos y qué tenía que ver el número 48 en todo esto?